RUTA CICLISTA: Las Palmas de Gran Canaria, un museo al aire libre

29 de marzo de 2021, 10:58


Una joven tendida en la hierba, junto al mar, te da la bienvenida si entras a Las Palmas de Gran Canaria desde el Sur de la Isla, mientras que si accedes a la Ciudad por la carretera del Norte, te saluda una mujer levantando los brazos. Son Lady Harimaguada y el Atlante, dos esculturas icónicas que marcan las dos entradas costeras a la Ciudad y también el principio y el final del bicipaseo que te proponemos por las principales obras de arte al aire libre que atesora la capital grancanaria.

RUTA CICLISTA: Las Palmas de Gran Canaria, un museo al aire libre

Son esculturas y monumentos realizados por reconocidos artistas canarios o foráneos, de distintos estilos y épocas, que se han inspirado en la cultura y el espíritu de esta Ciudad o en sus personajes ilustres.

Súbete a tu bicicleta o a Sítycleta, el servicio de bicis compartidas de Las Palmas de Gran Canaria, y vente con nosotros a dar un paseo por el museo al aire libre que constituyen las calles de nuestra Ciudad.

El escultor canario Martín Chirino realizó una serie de obras dedicadas a las sacerdotisas aborígenes, de las que forma parte Lady Harimaguada. Decenas de miles de vehículos observan cada día las formas redondeados de esta escultura totalmente blanca que simboliza a una joven tendida en el paseo marítimo de la Ciudad. La relevancia de esta escultura se pone de manifiesto en el Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, que obsequia a sus premiados con una réplica exacta de esta simbólica obra de Chirino.

Para llegar al siguiente punto de interés de nuestro recorrido, el Monumento al Doctor Juan Negrín, hay que entrar en la Ciudad por el carril de la Avenida Marítima hasta llegar a la bifurcación entre la calle Mayor de Triana y la calle San Pedro. Esta voluminosa escultura muestra una figura de cuerpo entero de Negrín, presidente de la Segunda República. Frente a su busto, una calavera con una fuente por la que corre el agua y dos mujeres sosteniendo hojas de palma, que cierran la composición.

Desde este punto podemos tomar el carril bici para llegar al otro extremo de la calle Mayor de Triana, presidida por una gigante escultura de Chirino: la Espiral del Viento. El escultor trabajaba obsesivamente en las espirales que también dibujaban los aborígenes canarios. En 2011 se celebró una exposición a cielo abierto dedicada a Martín Chirino y esta escultura de hierro, hasta ese momento ubicada en una rotonda de Barranco Seco, fue elegida para permanecer en este punto estratégico de la Ciudad. El propio Martín Chirino afirmó que en Triana la Espiral “encontró su sitio”.

Pedaleamos unos pocos minutos más, hasta situarnos junto a los Edificios de Usos Múltiples, en la plaza de los Derechos Humanos, donde el centro es la escultura Otomana. Su escultor, Leopoldo Emperador, realizó una pieza única en el mundo ya que está fundida en bronce y explicó que la escultura “es el dibujo en el espacio, espacios vacíos, espacios ocupados".

A pocos metros se encuentra la Plaza de la Feria con uno de los muchos homenajes que la Ciudad brinda a su escritor más universal, el Monumento a Don Benito Pérez Galdós. Su escultor, Pablo Serrano, nos presenta a un Galdós observador, que parece que lleva una pesada carga sobre sus hombros. Junto a la escultura del escritor, acompañado de su inseparable bastón, una pared con las palabras que pronunció Don Benito en su discurso de ingreso en la Real Academia Española“Así como de la noche nace el claro del día, de la opresión nace la libertad…”.